¿Qué es el Derecheo del Histograma?

El “Derecheo del Histograma” es una técnica fotográfica que pretende sacar el máximo partido al sensor de nuestra cámara y que busca evitar la aparición de ruido en las zonas de sombras de nuestras imágenes.

A buen seguro habrás oído hablar de ella, aunque no siempre lo que hayas oído será positivo, ya que muchos piensan que la técnica no aporta ningún valor a nuestras fotografías.

En este artículo vamos a tratar de explicar en qué consiste esta técnica y por qué se aplica. Tienes curiosidad, ¿verdad? Pues quédate y lo descubrirás…

¿Qué Es “Derechear” La Fotografía?

El “derecheo” o desplazamiento de la exposición a la derecha es una técnica que consiste en exponer lo máximo posible hacia la derecha. Por supuesto, sin quemar ninguna zona de la fotografía.

Cuando hablamos de desplazar la exposición, nos estamos refiriendo, por supuesto, a lograr una fotografía en la que el histograma esté desplazado hacia la derecha. A continuación puedes ver un ejemplo de a qué me refiero.

Para poder llevar a cabo esta exposición es preciso desplazar la zona más luminosa de la fotografía, en este caso la parte superior de la fachada de la casa, de tal modo que ese zona quede a la derecha del histograma, pero sin llegar a quemarlo.

Para lograr esto, yo suelo seleccionar medición puntual con compensación de +2EV y elegir el punto más luminoso a la hora de ajustar el metering de la fotografía.

De este modo conseguimos que todas las partes de la imagen hayan sido captadas con la mayor luminosidad posible y, por supuesto, que para ello no hayamos tenido que quemar ninguna zona.

Comparando con el histograma que nos devuelve la medición matricial

Es posible que la anterior exposición no te diga nada si no la comparamos con una exposición no desplazada hacia la derecha.

Por ese motivo, a continuación te muestro la misma toma pero seleccionada lamedición matricial, de modo que puedas comparar ambos resultados.

Para poder compensar las luces y sombras, se ha tenido que desplazar el histograma hacia la izquierda, no aprovechándose una región importante de las luces altas y apreciándose cierta subexposición de las zonas más oscuras.

Exposición Correcta Tras Edición
Sin embargo, ni la exposición a la derecha, ni la exposición devuelta por el ajuste matricial son adecuadas como resultado final, pues en la primera no hay apenas información en la zona de sombras y en la segunda son las luces las carentes de información.

Por ese motivo, durante el proceso de edición, se llevan a cabo ajustes que buscan lograr un histograma “perfecto” en el que haya información suficiente en todas las zonas del histograma, aprovechando así el rango lumínico disponible.

Gracias a aplicaciones de edición es posible lograr un acabado similar al mostrado en esta última imagen, tanto a partir de la imagen “derecheada”, como a partir de la exposición obtenida de la medición matricial.

Con Lightroom 4, por ejemplo, es muy sencillo lograrlo a través de sus distintos parámetros: Exposición, Negros, Sombras, Blancos e Iluminaciones.

¿Entonces qué ventaja supone “derechear” en el momento de la toma? Tranquilo, ahora mismo lo explicamos.

¿Cómo Funciona El Sensor de Nuestra Cámara?

Los sensores que podemos encontrar en un amplio número de las cámaras réflex digitales actuales son capaces de captar un rango dinámico cercano a los 7 stops (o pasos de iluminación), generando para ello ficheros RAW de 12 bits, esto es, 4.096 nivelestonales de rojo, verde y azul para cada punto.

4.096 niveles distintos de rojo, 4.096 niveles de verde y 4.096 niveles de azul combinados dan un altísimo número de colores distintos, lo que posibilita un amplio rango y unas transiciones entre colores realmente naturales.

Sin embargo, ¿qué relación hay entre estos 4.096 niveles y los 7 pasos de iluminación que puede captar nuestro sensor? Lo lógico podría ser pensar que cada uno de estos pasos tiene asociado un número similar de niveles en el sensor, ¿verdad?

Pues lo cierto es que no es así. El reparto es tremendamente desigual, ya que cada paso guarda aproximadamente el doble de niveles que su predecesor, siendo el paso de mayor iluminación aquel que es capaz de almacenar mayor información. Puedes verlo de forma más clara en el siguiente diagrama:

Como ves en el diagrama, el paso de las luces altas cuenta con 2048 niveles de información distintos entre los que almacenar la información, mientras que el siguiente paso almacena 1024, el siguiente 512, así hasta el último paso en el que la información almacenada sólo cuenta con 32 valores tonales posibles.
Por tanto, a la hora de almacenar información y permitir una mayor variedad tonal y riqueza de cara al procesado, es preferible hacerlo con los primeros pasos, es decir, aquellos situados en altas luces, luces y medios tonos. Ya que la zona de sombras y negros dispone de menor variedad de niveles entre los que elegir a la hora de guardar la información.
Es por esto que en fotografía de paisajes y aquella con una importante variedad lumínica se tienda a derechear el histograma, de modo que el sensor pueda almacenar la mayor variedad tonal posible y luego redistribuir esta información en el procesado, logrando así una mayor calidad en la información captada.
Justificando Lo Dicho Con Una Imagen
Quizás lo dicho hasta ahora pueda sonarte a mera teoría y carente de aplicación real. Sin embargo, para justificarlo vamos a ponerlo a prueba.
Tomaremos las imágenes anteriores y en el proceso de edición haremos que tomen un aspecto casi idéntico y, a continuación, observaremos el resultado.
El aspecto final al que hemos hecho confluir ambas fotografías: la derecheada y la expuesta mediante la medición matricial es la mostrada en el epígrafe “Exposición Correcta Tras Edición”. Aparentemente no hay diferencias. ¿verdad?

Parece que no hemos ganado nada “derecheando” la imagen en el momento de la toma, ¿no? Al final hemos llegado a un resultado similar.

Sin embargo, si observamos la imagen al 100% de resolución y nos vamos a una zona de sombras, veremos por qué es conveniente el derecheo.

¿Ves todo el ruido que aparece en la imagen procedente de la toma no derecheada en las zonas listas de puerta y ladrillos?

Ese ruido no se muestra en la imagen derecheada porque esa parte de la imagen fue captada por niveles del sensor cuya información podía almacenarse entre un mayor número de valores, dando la posibilidad de evitar saltos bruscos, en definitiva, ruido. ¿Entiendes ahora el porqué del derecheo?

Aunque ya está sobradamente justificado, también te diré que si observásemos el tamaño del fichero RAW de la imagen derecheada y de la imagen sin derechear también observaríamos una importante diferencia: el derecheado pesa 21MB, frente a los 17MB del no derecheado. Lo que da idea del almacenamiento de una mayor cantidad de información, ¿no crees?

En Definitiva…
Como has podido ver, al contrario de lo que dicen muchos detractores de la técnica, tiene su explicación y posibilita la recogida de más información sobre la escena.

Sin embargo, requiere dos elementos que hay que valorar antes de ponerla en práctica:

  • Cierta pericia y cuidado a la hora de “derechear” el histograma para evitar quemar partes de la fotografía. Ya que las zonas quemadas serán irrecuperables.
  • Voluntad y un mayor tiempo de procesado para editar adecuadamente la imagen y reajustar el histograma buscando el histograma “perfecto”.

Si estás dispuesto a cumplir con los dos requisitos anteriores, no hay duda, el “derecheo” te permitirá obtener imágenes de mayor calidad. ¿Por qué no lo pruebas?

FUENTE: http://www.dzoom.org.es

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